Los padres de Gonzalo Barrionuevo, el joven catamarqueño asesinado hace una semana en Villa Alem, viajaron a Tucumán para buscar las pertenencias de su hijo y regresaron a Santa María cargados de amargura.
Llegaron a la mañana temprano. Martín Ernesto Barrionuevo, el papá de Gonzalo, se dirigió a tribunales para pedirle explicaciones a la fiscala Adriana Reinoso Cuello por la liberación de los dos sospechosos aprehendidos. "Nadie nos comunicó nada, nos enteramos de todo por LA GACETA", se había quejado el martes.
Por su parte, la mamá de la víctima, Sonia Rivero, acudió a la División Criminalística para conocer en qué instancia se encuentra el trabajo policial. Pero ambos encuentros sólo les dejaron sinsabores.
"La fiscala le dijo a mi marido que los que estaban detenidos no son los que mataron a mi hijo, que hay otros sospechosos", contó la mujer. Además, le informaron que en las manos del joven de 27 años había pelos que no le pertenecían, por lo que resta aguardar el resultado de las pericias.
En cuanto a la Policía, Sonia afirmó que le dijeron que están trabajando para ubicar al culpable, aunque los uniformados consideran que los dos liberados eran los verdaderos responsables del hecho.
Al mediodía, el matrimonio participó de una manifestación que organizaron los compañeros de Gonzalo en la plaza Independencia. Luego se encargaron de desocupar el departamento donde vivía el estudiante de Educación Física junto a su hermano Ramiro, de 19 años. "Ahora él se vuelve a Santa María. ¿Qué seguridad le brindan acá para que se quede a estudiar?", se preguntó la mujer. Y añadió con tristeza: "Es el único hijo que nos queda y tenemos que velar por él".